Tal como os explicamos en las reuniones de inicio de curso, el mar es el protagonista de la Unidad de Indagación de este año, que en Secundaria titulamos “Navegando en un mar lleno de tesoros”. Este martes la hemos empezado con una provocación, es decir una actividad que resulta impactante para los alumnos, despierta su curiosidad e interés y, en consecuencia, se vinculan emocionalmente con la temática. El elemento provocador ha sido visitar la Fundación Barcelona Capital Náutica y el Museo Marítimo, promotores del programa educativo “22 días en 22 pies” con el que podemos hacer el seguimiento de la regata MiniTransat 2025, que empieza el próximo domingo.
Participar en este programa nos permite trabajar en clase diferentes retos asociados al mar y, con la llave de la emoción, seguir a una de las participantes y embajadoras del programa, Gráinne Costigan. Esta regatista irlandesa es una de las 9 mujeres que participan en la competición, de un total de 90 participantes. Gráinne ya se ha puesto en contacto con los alumnos con un vídeo muy simpático y ellos le han contestado con otro, para desarle good luck y decirle que desde el Pino seguirán su travesía de 4.050 millas náuticas.
En la visita a la sede de Barcelona Capital Náutica, el regatista y divulgador Óscar Trives les ha explicado las condiciones en las que los participantes de la Mini Transat 2025 cruzarán el Atlántico en solitario. De esta forma los alumnos se han podido imaginar mejor la magnitud de la aventura, y han visto fotos del espacio donde duermen y hacen sus necesidades, cómo se duchan o el orden que deben mantener para vivir en un espacio de 2 m2. Otros datos que han apuntado para sus documentaciones es que la embarcación mide 6,5 de largo y 12 metros de alto y pesa 900 kilos, y que hay que ser muy ingenioso para resolver cualquier incidencia sobre la marcha.
También han descubierto y probado algún traje de regatista de neopreno con protección solar, material antibacteriano y costuras planas para evitar cualquier roce. Lo más experiencial ha sido que han podido degustar comida liofilizada como la que llevan en la despensa del barco, cocinada con el mismo fogón que lo hacen en altamar. Además han entendido que es un reto deportivo y personal, al mismo tiempo, por lo que hay que prepararse física y mentalmente para aguantar en buenas condiciones y tomar buenas decisiones.
Os recordamos que la competición empezará el próximo domingo 21 de septiembre y que las embarcaciones zarparán del puerto francés de Les Sables-d’Olonne, realizarán una escala en Santa Cruz de la Palma y el destino final será en Guadalupe, en el Caribe. ¡Os animamos a seguir la emoción de la competición en familia!






















































