Entrevista a Mónica Hernández y Aleix Serra, referentes del colegio

Mónica Hernández es, desde hace tres años, la secretaria de nuestro colegio. Previamente había trabajado como productora de televisión, siempre al tanto de la actualidad, gestionando equipos de rodaje y resolviendo cualquier imprevisto que surgiera en directo. Tras 12 años en el sector audiovisual, Mónica emprendió su propio negocio de cara al público, donde siguió aprendiendo sobre organización y relación con el cliente hasta que llegó la oportunidad de dar continuidad al trabajo que, hasta el momento de su jubilación, había realizado Trini. 

Aleix Serra se estrenó en el Pino primero como padre de dos alumnos y después como administrativo, cargo que empezó a ocupar en pleno confinamiento cuando él recuerda que iba al colegio y todo estaba desierto. Antes de ello, Aleix había trabajado durante veinte años en el departamento de Administración de un despacho de abogados en Mataró. Aunque su función no ha variado, sí lo ha hecho la temática a la que se dedica y algo que valora en gran medida, como es poder estar en un entorno donde cada día es diferente y a cada hora pasan cosas distintas.

 

¿Cuál fue la primera impresión que os causó el Pino? 

Mónica: Yo pensé que era el paraíso. Una escuela pequeña, familiar en plena montaña… Nunca había visto nada igual. Me encantó y en seguida tuve claro que quería trabajar en este colegio. Además aquí siempre hay una luz muy bonita y, como nuestra oficina tiene paredes de vidrio, somos conscientes de ello a todas horas. 

Aleix: Para mí es un privilegio estar en contacto permanente con el exterior, porque este entorno te da mucha vida. A lo mejor llegas por la mañana con algún problema en la cabeza y al entrar aquí, te olvidas. 

Mónica: Sí, es verdad, a veces tienes un mal momento y basta con salir un ratito al patio y se te pasa en seguida, porque hablas y ríes con los niños. Aunque éste era un trabajo nuevo para mí me gustó desde el principio precisamente por eso, por el contacto con los alumnos y sus familias. 

 

¿Conocéis a todos los que formamos parte del Pino?

Aleix: La verdad es que sí. Esto te lo permite ser una escuela pequeña, de una sola línea y familiar, ya que nos conocemos todos. Además, en nuestro caso en particular, Mónica y yo estamos cada mañana en la puerta para dar la bienvenida a los alumnos tras el kiss & go, intercambiamos saludos y algunas palabras con los padres, y también por el tipo de trabajo que realizamos.

Mónica: Exacto, nosotros tenemos una comunicación directa y constante con los padres, en persona o por teléfono por lo que a muchos les reconocemos incluso por la voz. Y a veces también hacemos de puente de comunicación entre los padres y los profesores, por ejemplo cuando tenemos que informar de alguna eventualidad.

 

¿Estáis pués al tanto de todo lo que ocurre en el colegio? 

Aleix: En gran parte sí, y también por nuestra ubicación, ya que vemos quién entra y sale, damos acceso a los proveedores y a veces los propios alumnos entran a saludarnos, a contarnos algo que les pasa o inquieta e incluso, los más pequeños, a preguntarnos alguna ocurrencia de las suyas, como si estamos casados porque siempre nos ven trabajando juntos, jajaja.

Mónica: Sí, jajaja, aprovechamos para desmentirlo, aunque es cierto que compartimos muchas horas de trabajo hasta el punto de que hemos aprendido tanto el uno del otro que, cuando uno no está, podemos cubrirnos y nos ayudamos. Eso hace que los dos nos encarguemos también de la logística, del material que necesitan los profesores, de gestionar los viajes, la semana de esquí, las excursiones, colonias, es decir no sólo lo que ocurre dentro del colegio sino también las salidas escolares y culturales.

Aleix: Y también porque cuando hay alguna celebración en el patio o en los jardines de la escuela, lo que es muy frecuente, a ambos nos gusta salir para disfrutar de la fiesta y participar con nuestra presencia, porque nos sentimos plenamente implicados.